
El joven chino Yan, con su sabiduría milenaria idea la forma en que millones de chinos viajen a la Patagonia, un lugar soñado donde sobra lo que a ellos les falta: espacio. Con esa iniciativa y asociado al jefe Ho, comienza una peregrinación oriental hacia una Argentina extensa y desolada. El joven Yan conoce la historia del mundo, carece de ambiciones materiales y presiente que el agua lo hará próspero.