
Manu piensa que: «si algo tiene la vida, es la certeza de que tarde o temprano terminará matándote. Y puestos a morir, mejor si es de risa».En el instituto ha conocido a Óscar —su alma gemela— y juntos, planean caminar hacia la madurez enfrentándose a prejuicios e injusticias con un extraordinario optimismo y empatía. Sería una relación ideal si no fuera por Jonas, el acosador persistente de Óscar, y la amenaza de muerte inminente que le depara el destino —como siempre le ha pasado en vidas anteriores—. Por suerte, esta vez cuenta con la colaboración de su hermano protector y maestros espirituales que tratarán de ayudarle a romper ese bucle dramático que le tiene atrapado junto a Óscar y a Jonas.
